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Tratamientos

Dolor de pie y tobillo

Los pies soportan todo tu peso a cada paso, unas ocho mil veces al día. Cuando algo falla ahí abajo, el cuerpo compensa, y esa compensación termina generando dolor en la rodilla, en la cadera o en la espalda.

Corredora sujetándose el tobillo tras una lesión

Lo que más se ve en consulta

Esguince de tobillo

La lesión más frecuente del aparato locomotor. El pie gira hacia dentro y los ligamentos del lado externo se estiran o se rompen. El problema no suele ser el esguince en sí, sino tratarlo mal: un tobillo que no se rehabilita queda con la propiocepción alterada y vuelve a torcerse, y ese círculo termina en inestabilidad crónica.

Fascitis plantar

Dolor en el talón, muy característico: los primeros pasos al levantarse de la cama son los peores, mejora al caminar un rato y vuelve al final del día. Se asocia a acortamiento del tríceps sural, calzado inadecuado, aumento brusco de actividad y sobrepeso.

Tendinopatía y rotura del tendón de Aquiles

Dolor y engrosamiento en la parte posterior del tobillo. La rotura completa es aparatosa: la persona siente como si le hubieran dado una patada o una pedrada por detrás, escucha un chasquido y no puede ponerse de puntillas.

Otras causas frecuentes

  • Hallux valgus (juanete). Desviación del dedo gordo con prominencia dolorosa y dificultad para calzarse.
  • Metatarsalgia. Dolor en la planta, bajo los dedos, al caminar.
  • Neuroma de Morton. Sensación de piedra en el zapato y calambre entre los dedos, casi siempre entre el tercero y el cuarto.
  • Fracturas por estrés. Dolor que aparece con la actividad y crece a lo largo de semanas; frecuentes tras aumentar carrera o entrenamiento.
  • Artrosis de tobillo, muchas veces secuela de fracturas o esguinces antiguos.
  • Pie diabético. Requiere seguimiento especializado; cualquier herida o cambio de color en el pie de una persona con diabetes debe valorarse pronto.
Cuándo es urgente. Deformidad evidente, imposibilidad total de apoyar el pie, herida abierta sobre un hueso, o un pie frío, pálido o azulado. También cualquier herida o úlcera en un paciente diabético, por pequeña que parezca.

Cómo se estudia

Exploración en camilla y también de pie y caminando, que es donde se ven el apoyo y la marcha reales. Radiografías en carga, ultrasonido para tendones y fascia, y resonancia magnética cuando se sospecha lesión osteocondral, fractura por estrés o rotura tendinosa.

Tratamiento

  1. Rehabilitación y trabajo propioceptivo. Fundamental en esguinces: es lo que evita la inestabilidad crónica.
  2. Estiramiento del tríceps sural y fortalecimiento del pie. Base del tratamiento de la fascitis plantar y de las tendinopatías.
  3. Plantillas y calzado adecuado. Corrigen el apoyo y descargan las zonas dolorosas.
  4. Inmovilización con férula o bota cuando está indicado.
  5. Cirugía. Reparación ligamentaria en inestabilidad crónica, reparación del tendón de Aquiles, corrección de hallux valgus, artroscopia de tobillo o fijación de fracturas.
Dudas comunes

Preguntas frecuentes sobre dolor de pie y tobillo

Me torcí el tobillo y puedo caminar, ¿necesito radiografía?
Si puedes dar cuatro pasos y no hay dolor al presionar directamente sobre los huesos del tobillo, la probabilidad de fractura es baja. Si hay dolor óseo localizado, no puedes apoyar, o el tobillo se deformó, sí conviene la radiografía.
¿La fascitis plantar se quita sola?
Muchos casos mejoran con el tiempo, pero pueden tardar meses y recaer. Con tratamiento dirigido —estiramientos, fortalecimiento, calzado y plantilla cuando hace falta— la evolución es bastante más corta y más predecible.
¿El espolón calcáneo es lo que me duele?
Casi nunca. El espolón es un hallazgo radiológico muy común, también en gente sin ningún dolor. Lo que duele es la fascia inflamada, no la espícula ósea. Por eso el tratamiento se dirige a la fascia y no a quitar el espolón.
¿Los juanetes se pueden corregir sin cirugía?
La deformidad ya establecida no se revierte con plantillas ni separadores; esos elementos ayudan con el dolor y con el roce del calzado. La corrección de la desviación es quirúrgica, y se plantea cuando el dolor limita la vida diaria, no por motivos estéticos.

¿Te duele algo que ya no deberías estar aguantando?

Agenda una valoración con el Dr. Alarcón. En la primera consulta se revisa tu caso, se ordenan los estudios necesarios y se te explica con claridad cuáles son tus opciones.